domingo, 5 de octubre de 2014

RECONVERSION DE LA GANADERIA DOMINICANA

El Portal Ganadero Higueyano, a partir de este momento y de manera oficial, cuenta con la colaboración del destacado profesor e investigador pecuario Lidio Martinez Cairo. 

Con sus aportes, el Ingeniero Martinez Cairo, ayudara a elevar el nivel y profundidad de de los temas publicados en El Portal Ganadero Higueyano.


El Ing. Lidio Martinez Cairo ha sido profesor de varias generaciones, en la Facultad de Agronomia y Veterinaria de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD. 

Actualmente es asesor de múltiples empresas e instituciones a nivel nacional e internacional.





RECONVERSION DE LA GANADERÍA DOMINICANA.


Antecedentes.


La rentabilidad de la ganadería en el país en sus modalidades de carne, leche y doble propósito es baja. La dependencia de insumos importados y los sistemas de producción actuales dificultan mejorar esta difícil situación.


La eficiencia de las unidades productivas está seriamente afectada por la relación entre el costo de los insumos (la mayoría importados),  el precio de la leche y de la carne al productor. 
Por el camino que se ha transitado en las últimas décadas es difícil  llegar a la autosuficiencia lechera, como se anuncia todos los años, tampoco a ser un país realmente exportador de carne como se pretende.


Algo similar sucede con la producción ovicaprina, aunque los precios de la carne son buenos y la demanda de leche de cabra y sus derivados es alta, esta actividad sigue siendo de baja rentabilidad y poco atractiva para inversionistas.


Aunque no hay cifras confiables, el número de cabezas de ganado bovino en el país, de alrededor de dos millones, hace difícil alcanzar alguna de estas dos metas.


Los principales países exportadores de carne de nuestro continente tienen poblaciones de ganado superiores al número de sus habitantes: Uruguay sobre 300%, Paraguay, Argentina y Brasil sobre 100%, Republica Dominicana menos de 30%.


El limitado financiamiento en condiciones de tasas y plazos atractivos es un factor importante que obstaculiza el desarrollo ganadero nacional. La exigencia de la banca nacional de garantía hipotecaria es un escollo no menos importante.


Los mejores impulsos que ha recibido la ganadería han sido  los créditos supervisados y los programas de extensión como Proceple, Pia, Procofo, Prolino, Prodeleste y Megaleche. Estos dos últimos aun sin programas crediticios paralelos han logrado sus objetivos de mejorar la rentabilidad del campo.


Si bien el crédito es importante, sin las ofertas tecnológicas adecuadas no es tan efectivo. El crédito supervisado es la herramienta que puede sacar al campo de su letargo e impulsar un verdadero desarrollo agrícola que mantenga el hombre apegado a la tierra; que el campo se vea como nueva frontera para inversiones. Crédito sin apoyo técnico puede mejorar la producción pero no garantiza la sustentabilidad y menos la sostenibilidad.


El alimento más barato

El pasto es el alimento más barato y abundante, en el país más de la mitad de los pastizales están ocupados por especies nativas o naturalizadas menos productivas y nutritivas que las especies mejoradas. La renovación de potreros con especies de alta productividad, acompañadas de buen manejo, es uno de los pilares en que se debe apoyar la ganadería nacional.


Los pastos por si solos no cubren los requerimientos nutricionales de los rumiantes y constituyen malas opciones para alimentar animales monogástricos. La búsqueda de estrategias de suplementación, con los recursos propios que se generan en las áreas para una adecuada producción de leche y carne, debe ser parte de la política nacional de desarrollo ganadero.


Para relanzar la ganadería nacional no basta con sembrar pastos mejorados, que desaparecen antes de los 5 años dominados por malezas si no se fertilizan y manejan adecuadamente. Hace falta introducir cambios adicionales a la producción pecuaria nacional como los que brinda la siembra y conservación de especies arbóreas y arbustivas dentro de los sistemas ganaderos.



Sistemas Silvopastoriles

El ganado necesita sombra, sin embargo, una alta proporción de las fincas ganaderas del país tienen pocos árboles, aun en potreros de mucha extensión; esto en parte, por la falsa creencia de muchos ganaderos de que el ganado come menos cuando tiene sombra, además creen que la sombra limita el crecimiento del pasto. La sombra aumenta el contenido de proteínas en 3 a 5 unidades porcentuales, la digestibilidad en 5 a 7 unidades y aumenta el rendimiento en la época seca, cuando más se necesita.


Si se mejora el manejo de potreros con más divisiones, con el auxilio de cerco eléctrico o con cercos convencionales, la situación se complica más porque quedan muchos potreros o vasos desprovistos completamente de sombra. El ganado lechero es más susceptible a las altas temperatura y humedad que se registran en las zonas ganaderas del país.


A mayor producción de leche la vaca genera mayor carga de calor, los árboles son los mejores auxiliares para mejorar el confort del ganado. La menor temperatura que se registra debajo de esta cobertura natural, (2 a 3 grados centígrados menos),  ayuda a disminuir el estrés que deprime el apetito y el consumo voluntario y contribuye al reducir los efectos negativos del cambio climático, compromiso que el país ha asumido ante las demás naciones.


Nuestras vacas se comen 12 a 13 kg de materia seca por día, las de clima templado se comen 18 a 20. Los forrajes de clima templado contienen más proteína y menos fibra, lo cual aumenta significamente la digestibilidad y el consumo, pero además el clima fresco no les produce estrés. No es posible cambiar el clima pero se puede mejorar el ambiente para los animales.

Los sistemas silvopastoriles, árboles y pastos con el ganado, aplicados en Colombia, Brasil y otros países tropicales, son una opción que ha demostrado mejorar significativamente la rentabilidad de los productores.


En el país hay varias fincas que son ejemplo de este mejoramiento; además de las conveniencias ambientales, el aumento de la fertilidad de los suelos, diversificación del ingreso, mayor creación de empleo, mejor oferta forrajera y otras ventajas que estos sistemas ofrecen para el ganado, la producción de madera ayudaría a reducir el gasto de divisas que en este renglón es considerable.


Enda Dominica ha introducido un mejoramiento en los sistemas silvopastoriles con la inclusión de bancos de proteínas de doble piso. En un proyecto que se ejecuta con auspicios de la Barrick Gold, en la zona de influencia de esta empresa, se han establecido sistemas silvopastoriles en los que además del componente pasto y árboles se añaden bancos de proteínas de doble piso con especies arbustivas, más leguminosas herbáceas como cobertura.


Las especies forestales que más se han sembrado son: teca, melina, cedro, samán, caoba hondureña y Acacia mangium. El cedro es una de las especies preferidas por los ganaderos, por la alta demanda de la madera y porque al ganado no le gusta el follaje de esta especie y es más fácil preservarla en pastoreo. Los productores siembran en los linderos o en el potrero entero, con distancias de siembras que no entorpecen el crecimiento del pasto en el futuro.


Las dificultades para obtener permisos de corte quedaron en el pasado a partir del Programa Quisqueya Verde. El Ministerio de Medio Ambiente los otorga con facilidad y provee gratis plántulas de la mayoría de estas especies, las cuales tiene disponibles en sus viveros a nivel nacional.


Las plantaciones tienen múltiples mercados: madera, leña, carbón y en los últimos años se ha desarrollado una alta demanda de estos árboles para producir viruta y quemar en calderas industriales como biomasa – combustible. Los precios que pagan compiten con los de los procesadores tradicionales de madera. La rentabilidad de la producción de madera es superior a la de la ganadería, la entrada de los productores a este negocio es conveniente para el país y para las empresas.


Es recomendable que los ganaderos se conviertan en ganaderos agricultores, que además de árboles maderables o frutales, siembren forrajes de alto valor nutritivo como son las leguminosas, que fijan nitrógeno del aire, y las arbóreas y arbustivas forrajeras que extraen nutrimentos de profundidades de los suelos a las que no llegan las raíces de los pastos que se cultivan tradicionalmente.


Algunas de estas especies no son leguminosas, pero tienen hongos micorrizos asociados al sistema radicular, que le facilitan la extracción de fósforo y otros nutrimentos de suelos con bajos niveles en estos elementos. El fósforo, el macro nutrimento más caro, escasea en la mayoría de los suelos del país. Las no leguminosas contienen menos sustancias antinutricionales que las leguminosas y mayor digestibilidad.


Sanidad Animal.

En las últimas décadas ha habido un aumento significativo en las enfermedades del ganado reglamentadas por el organismo oficial de Sanidad Animal de la Dirección General de Ganadería: brucelosis y tuberculosis.


El Gobierno ha facilitado recientemente recursos a la Digega para enfrentar esta situación. Sin embargo, no se le debe dejar todo al Estado, los líderes de las organizaciones ganaderas y productores asociados, con la orientación técnica de las instituciones involucradas, deben comprometerse a contribuir al control estricto de las enfermedades reglamentadas por el organismo oficial de Sanidad Animal.


Este además debe dar soporte y asesoramiento para el control de las enfermedades que afectan la reproducción animal tales como rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR), leptospirosis bovina, tricomoniasis, neosporosis, campilobacteriosis y otras que diezman la economía de los hatos lecheros, así como el reforzamiento de los programas de control de parásitos internos y externos.


Mejoramiento Genético.

La producción promedio de leche en el país es muy baja, menos de 5 litros diarios  por vaca debido principalmente a alimentación deficiente y genética inadecuada. Se debe aprovechar la capacidad instalada en el país de laboratorios públicos y privados que venden preñeces a través de trasplantes de embriones de alta calidad genética con las razas y cruces que prefiera el productor, preferiblemente que se adapten a las altas temperaturas y humedad que se registran en el país. Se deben reforzar además los programas de inseminación artificial.


En el caso del ganado de carne, las razas o sus cruces a emplear, deben ser capaces de reproducirse y desarrollarse en corto tiempo, de tal manera que un novillo pueda llegar al matadero entre 400 y 450 kg de peso vivo entre 24 y 36 meses, de esta manera contribuimos a  aumentar los beneficios de la finca y a disminuir los gases de efecto invernadero que deterioran el medioambiente.


 Motivar a que productores de carne conviertan sus hatos a doble propósito es una de las vías de aumentar la producción nacional de leche. Fue una de las principales estrategias que utilizo Prodeleste para impulsar la ganadería de esa región y del país.


La utilización de semen sexado, tecnología que ya aplican algunas fincas dominicanas, permitiría acortar el tiempo para lograr un aumento significativo en la producción nacional de leche. Serenísima, empresa procesadora de leche argentina, acaba de iniciar un programa de apoyo a productores en el que les subsidia 30% del costo de este tipo de semen a sus clientes.

 Este es un buen ejemplo de lo que debe hacerse aquí, la empresa privada apoyando a los productores con inversiones puntuales para mejorar sus negocios. No debe dejarse toda la carga al estado y a los mismos productores.



Energías alternativas.

Una de las limitantes principales que tienen los productores de leche en la actualidad es el costo de energía eléctrica para el ordeño mecánico, el enfriamiento de la leche, le extracción del agua de los pozos, la iluminación para el área del ordeño y las viviendas de los trabajadores. La factura eléctrica mas el gasto en combustible para los generadores de emergencia encarece sensiblemente esta actividad.


Hacer un estudio a los sistemas  de ordeños, enfriamiento, bombas y demás equipos que poseen las fincas es el primer paso para hacer los cambios a equipos eficientes los cuales logran un ahorro significativo en los consumos eléctricos y de combustibles.


La gran mayoría de las fincas tienen equipos  obsoletos con mucho uso lo cual genera desgastes. Casi todas usan refrigerante R-22  el cual está prohibido por los efectos nocivos a la capa de ozono y a la propia salud. Esto unido a la energía eléctrica monofásica la cual necesita capacitores de arranque, dispositivo este que siempre se está dañando cuyo valor hay que sumarlos al costo de operación.


El cambio de unidades a equipos de alta eficiencia con compresores scroll, variadores de frecuencia, utilizando equipos trifásicos, es recomendable. Se pueden lograr ahorros de energía del orden de 40%.


Se debe producir energía eléctrica a partir de las diferentes fuentes alternas que existen: solar, eólica, gas natural, biomasa, biodigestores, etc. Todas son  favorables para el ahorro, sin embargo, la energía solar es de las más amigables para el ambiente, es económica y fácil de instalar, los mantenimientos son mínimos y el rendimiento está muy por encima de los demás sistemas.


Una de las limitantes principales que tienen los productores de leche en la actualidad es el costo de enfriamiento, necesario para preservar la calidad de los productos lácteos y la carne. La factura eléctrica mas el gasto en combustible para los generadores de emergencia, encarecen sensiblemente esta actividad.  


Con paneles solares e inversores interconectados al sistema eléctrico nacional, se puede literalmente anular la factura eléctrica para el enfriamiento de la leche y cubrir todas las necesidades energéticas de la finca si la misma esta en zona con circuito de 24 horas.

En sistemas aislados, o donde el servicio de energía eléctrica sea muy deficiente, hay que emplear baterías en algunos casos para acumular energía durante las horas de luz. Para el caso del bombeo de agua, este se puede realizar directamente por medio de la energía producida por los paneles fotovoltaicos.


 Hay financiamiento disponible en el Bagrícola, Banreservas y en Conaleche para los productores a tasas y plazos convenientes. Con inversión propia el sistema se amortiza en 3 a 4 años en la mayoría de los casos, con financiamiento en 6 a 7 años. Los paneles tienen garantía de los fabricantes de 25 años.


La opción de biogás es más difícil para los productores de bovinos, aun en los casos de estabulación completa, por el tipo de estiércol que producen estos animales que requiere tratamiento especial.


La estabulación completa o la semiestabulación aumentan el costo de producción. Lo más aconsejable es el pastoreo intensivo para producir más leche y carne por unidad de superficie a menor costo, aunque se acumule menos estiércol en establos y corrales.


La energía solar puede utilizarse para el suministro de agua en las fincas y para sistemas de riego. En el mercado nacional hay bombas diseñadas para ser utilizadas con energía solar y con algunas modificaciones las existentes en algunas fincas pueden operar con sistemas solares.


Los cercos eléctricos, con un panel fotovoltaico y una batería, son la opción más económica para división de potreros, porque con una o dos cuerdas de alambre liso, mas barato que el alambre de púas, es suficiente en vez de las 3 a 4 cuerdas tradicionales; también hay un ahorro importante en postes y mano de obra de instalación y mantenimiento.


El agua para el ganado es una de las principales limitantes en la producción nacional bovina. Hay una alta mortandad de ganado durante la época seca, atribuible a la sed que pasan los animales, que los atrapa debilitados por la carencia de forraje, con la agravante de que el pasto disponible es de muy baja calidad.


Buenas Prácticas Ganaderas.

Una de las limitaciones principales que se observa en la mayoría de las fincas dominicanas es la falta de conciencia de las buenas prácticas ganaderas. Se refleja en la ausencia de agua de calidad para el ganado, en el lavado de los utensilios e higiene del personal así como en la falta de planes, registros y controles en los procesos de producción, mal estado de las instalaciones, manejo de desechos inadecuado, etc.


El Gobierno Dominicano ha iniciado programas y promovido la aplicación de Buenas Prácticas Ganaderas, sin embargo, no ha tenido el impacto que se requiere, pues no ha estado acompañado de incentivos; uno de ellos podría ser a través del crédito de la banca oficial.


En Colombia la certificación de Buenas Prácticas Ganaderas que da el Estado va acompañada de un subsidio directo en el precio de la leche y de la carne. Para que se logre en el país, habría que hacer algo similar.


Actualmente, la Certificación en Buenas Prácticas Ganaderas que ofrece el Estado, a través del Programa Maspymes, ha sido un inicio de ofrecimiento de este cambio de conciencia en los productores. Sin embargo, debería ir acompañada paralelamente de un programa de capacitación en Gestión al Cambio, para dar apertura mental hacia estos nuevos hábitos que traerán la garantía de que los productos finales, carne y leche, lleguen a la cadena de distribución y a los consumidores con la inocuidad requerida.


 Es importante que los dominicanos al igual que los turistas reciban productos sanos. Si queremos seguridad y soberanía alimentaria, fortalecer el consumo nacional y las exportaciones, este es uno de los caminos seguros y obligatorios a recorrer.


Debemos estar preparados cuando entren en plena vigencia los acuerdos de libre comercio que ha firmado el país, donde se habrán eliminado todas las protecciones arancelarias a los productos del agro y los consumidores podrán elegir en igualdad de condiciones.



Lídio Martinez Cairo.

Septiembre 2014

lunes, 8 de septiembre de 2014

QUE VARIEDAD DE PASTO CULTIVAR?


A la hora de sembrar, a muchos productores le llega la interrogante de cual pasto seleccionar. Y la verdad que no es tan fácil para los productores tomar la decisión correcta, debido a que es limitada la formación de los ganaderos  en esta materia.

La toma de decisión puede estar basada en: 1) Lo que le recomienda el vendedor de la tienda de insumos agro-veterinarios. 2) Lo que le recomendó un amigo.  3) La apreciación del productor, en base a lo que vio en algún lugar, o a lo que le parece de ese pasto, pero sin tener una idea clara de la realidad.

Pero lo cierto es que la toma de decisión de seleccionar el pasto a cultivar debe estar basada en criterios más técnicos y objetivos. Va a depender de muchos factores: a) Tipo de suelo,  b) Régimen de lluvia,  c) pendiente del terreno,  d) Clima,  e)  Tipo de ganado,  f) Tipo de explotación,  etc.

El mejor pasto es aquel que mejor se adapta a nuestro terreno, no es el que tiene más proteína, el que más le gusta al productor, ni el más bonito. En tal sentido, lo primero que debemos de hacer es realizar un estudio de suelo, que consiste en tomar una muestra representativa del terreno y enviarla a un laboratorio competente (en el caso de la Republica Dominicana, la Junta Agro-empresarial dominicana (JAD), ISA, FERQUIDO, FERSAN, etc), y determinar cuáles son los pastos que más potencialidad tienen, de acuerdo a los resultados obtenidos.

Luego debemos tomar en cuenta la pendiente del terreno, la cantidad de lluvia al año y su distribución, la especie animal que tendremos, si es para vacunos el tipo de explotación (leche, carne, doble propósito, etc). Hay pastos que resisten la sequía más que otros, que se adaptan mejor a la baja fertilidad del suelo,  a la sombra, a la época fresca del año, a la época de menor radiación solar, etc.

En zonas de pendiente fuerte es conveniente fomentar  pastos rastreros (estrella africana, pangola, transvala, si la fertilidad natural del suelo es buena, Brachiaria decumbens (san ramón), humidicola, etc. si la fertilidad es baja como ocurre en la mayoría de los suelos con mucha pendiente). Pero no todas estas variedades se adaptaran a los suelos que tenemos en una región y aun en la misma finca, de ahí la importancia del estudio de suelo.

Los suelos tropicales casi siempre son deficientes en fosforo, y muchas veces contienen alta dosis de aluminio, que son una limitante para el desarrollo y crecimiento de los pastos. Las braquiarias responden mejor a este tipo de suelo que otras variedades comerciales como las guineas (Panicum maximun).

Al ganado caballar no les gustan las brachiarias, prefieren las guineas (Mombasa, Tanzania, Aruana, etc), pangola, estrella hematria, transvala, etc. Por lo que es importante saber qué tipo de animales pastaran en los futuros potreros.

Una técnica que recomiendo es hacer una mezcla de semillas de las variedades con potencial de adaptación a nuestro terreno, de tal manera permanecerán a lo largo del tiempo las variedades que verdaderamente se adapten al suelo y al clima imperante. Dentro del mismo potrero puede haber diferencias significativas en cuanto a calidad de suelo, profundidad de la capa vegetal y pendiente. A lo largo del año se presentan variaciones climáticas que favorecen el desarrollo de un pasto  que otro, por ejemplo, cuando sembramos varios tipos de yerba notamos que en los meses de menor luminosidad hay pastos que crecen mejor que los otros, en la época de seca habrá otro pasto que se desarrolla mejor que los otros, de ahí la importancia de mezclar diferentes pastos con potencial de adaptación a nuestro terreno, de acuerdo al análisis de suelo o la experiencia de la zona


En esta finca se observa una braquiaria (Sinaí) en buen estado en la parte de mejor fertilidad, en la loma solo hay pajones. En esa loma prosperaría bien la humidicola, porque es una zona de alta pluviometría.

Cuando cultivamos un pasto inadecuado, a la corta o a la larga nos damos cuenta que hemos hecho un mal negocio, el pasto comienza a desaparecer, no produce los volúmenes esperados, los potreros se llenan de maleza, etc.

Finalmente, el objetivo de la siembra es tener un pasto que persista en el tiempo, para lograrlo se requiere  buen manejo y prevención del sobrepastoreo en la época seca. Para lograrlo hay que tener reservas, caña de azúcar o silo en pie, que es la manera más económica de disponer de comida para la época seca. O con los métodos tradicionales de conservación de forraje en forma de heno (hierba secada al sol y empacada) o ensilaje, conservación de forraje fresco en medio anaeróbico (ambiente en que se ha expulsado el aire por apisonamiento o haciendo el vacio cuando se ensila en bolsas plásticas).

La caña de azúcar tiene muy poca proteína, esta deficiencia se puede compensar con bancos de proteínas de Titonia, Leucaena, Guásuma, morera, moringa, piñón cubano o cualquier otra especie arbórea o arbustiva que prefiera el productor o con bancos de especies herbáceas como el kudzu, maní perenne, Estilosantes campo grande o similares.

Banco de proteína de Titonia en Cotui.

Ing. Miguel Ceballos Pouerie

Septiembre 2014

domingo, 10 de agosto de 2014

Polimorfismo en caseína y la calidad de la leche en ganados criollos lecheros

Por su gran interés, procedo a publicar este articulo encontrado en internet, de la autoria del investigador Jorge de Alba, que trata sobre el ganado lechero criollo latinoamericano.

Polimorfismo en caseína y la calidad de la leche
en ganados criollos lecheros

Jorge de Alba

Asociación Mexicana de Producción Animal, A.C. Apartado postal 108, San Rafael, Veracruz, México

Introducción

La organización de las razas Criollas de América se inició en Colombia pero
las estirpes han existido por esfuerzo de criadores, en parte, anónimos, que hicieron
ganadería constructiva desde el siglo pasado. Por enfatizar este resumen la calidad
de la leche nos circunscribimos a las razas Criollas Lecheras del Trópico. En
Centroamérica se descubre la presencia de grupos seleccionados de Criollo Lechero
Tropical a partir de la llegada de vacas de Rivas (Nicaragua) al entonces naciente
Instituto de Turrialba y el descubrimiento de un criador muy sobresaliente, Don
Joaquín Reyna (también de Rivas), pionero y genetista intuitivo quien nos honró
con su amistad y buen juicio. Así se forma el hato Criollo Lechero de Turrialba.
Las primeras vacas llegaron a Turrialba del Asilo López Carazo en 1947. La reunión
de vacas de Rivas y con la participación activa y estímulo de Don Joaquín Reyna
ocurre en 1951. Esos hechos han sido resumidos en un Boletín de Turrialba (De
Alba, 1985). En Colombia las publicaciones son múltiples y no debe dejarse sin
mención las que llevan la firma de Emigdio Pinzón (Pinzón, 1984). Las estirpes
lecheras de Carrasquero dentro del territorio venezolano eran conocidas por
algunos zootecnistas desde 1955. En ese año aparece un libro llamado “La Industria
Ganadera de Venezuela”, en mimeógrafo y en la calidad de borrador preliminar,
que incluía toda la información reunida por el Consejo de Bienestar Rural bajo la
dirección de M. Heilman y con los informes de un viaje de estudio hecho por
Frank W. Morrison, Jorge de Alba, Edgardo Mondolfi y Héctor de Armas. La
organización editorial era de Miguel Almiñana. En ese trabajo se insistía sobre la
urgencia de reunir un hato Criollo Lechero por parte del MAC, en sus instalaciones
de Maracay. Si me permiten la anécdota, quiero repetirla, ya que quedan pocos
sobrevivientes de esa época. La parte de recomendaciones genéticas, que estaba a
mi cargo, sorprendió a algunos de los coautores por la explícita y detallada
descripción de como reunir un hato absolutamente Criollo de la región de
Carrasquero, y excluyendo por varios años cualquier intento de cruzamientos,
hasta cimentar las bases genealógicas del hato puro. La insistencia era de su
servidor, y fue necesario recurrir, al gran clarividente de la aplicabilidad de la
genética a la ganadería Jay L. Lush para que no alteraran esas recomendaciones.

 De ahí nació el Hato Criollo Lechero del MAC, brillantemente administrado por Carlos
Eduardo Ríos. Posteriormente se traslada al propio Carrasquero, y buena parte de
esa historia se ha resumido, tomando datos experimentales que eran numerosos
(Abreu et al., 1977) . Este Hato de “El Laral” obtuvo una leve influencia del Hato de
Don Joaquín Reyna que se hizo a insistencia de Francisco Morillo, obedeciendo las
palabras de Jay L. Lush: “....... si vais a realizar un trabajo de selección productiva
empiecen con una base genética amplia y den oportunidad a que se exprese la
variabilidad máxima de las estirpes que reúnan inicialmente.”

El Hato Criollo Lechero de México se forma en 1966 con muy pocos elementos
autóctonos, casi desaparecidos, y una importación de 18 vacas de la viuda de Don
Joaquín Reyna y de dos toros obsequiados por Turrialba a la Asociación Mexicana
de Producción Animal. El hato ha progresado y con orgullo puedo declarar que
tiene 30 años de mantener sus libros genealógicos en orden, de ser partícipe de
publicaciones que llevan con honra la firma de un gran genetista y amigo, por
desgracia también desaparecido: Brian W. Kennedy (De Alba y Kennedy, 1994).
En Santiago de los Caballeros, República Dominicana con ayuda del entonces
representante de la F.A.O, Dr. Ronald Peterson se reúne en 1971 un hato de Criollo
Lechero en el C.I.M.P.A. y el primer semen utilizado fue obtenido de Turrialba,
esperamos que actualmente siga siendo un productor de toros puros.

La calidad de la leche en el criollo lechero

Desde el inicio de la selección del hato Criollo Lechero, en Turrialba se intentó
llevar registros de componentes de la leche. Ello no ha sido cumplido con la
religiosidad y constancia que se requiere para llegar a cosechar frutos genéticos.
NO DEBEMOS OLVIDAR QUE ESTAMOS OPERANDO EN UN TERCER
MUNDO, MUY PRIMITIVO en el cual la reunión de datos de grandes poblaciones,
en el caso de leche es aún más difícil, que lo que se puede lograr en ganado de
carne como lo ha hecho con tanto éxito Dieter Plasse, el más sobresaliente
investigador entre los ex-presidentes de ALPA.

En el trabajo de Turrialba (hato ahora desaparecido), logramos averiguar
que en la fundación del hato, los tenores más altos de grasa eran los de las vacas
de Don Joaquín Reyna, con 4.78. En el hato ya establecido y entre los años de 1954
y 1963 el Hato Criollo Lechero alcanzó 5.02% y superaba al testigo Jersey que dio
4.83%. En proteína el hato inicial rendía 3.59% cuando las Jersey promediaban
3.32%, pero sospechamos que en los años posteriores había una tendencia a reducir
levemente esos parámetros. Con esa calidad de su leche, nosotros los presuntos
hombre de ciencia ¿estaríamos dejando perder una de sus virtudes? también en
una ocasión Doña Socorro viuda de Reyna me dijo preocupada “ Yo noto la
fortaleza, el cuerpo de la leche de mis vacas han disminuido desde que falleció
Joaquín”. Y yo le aconsejaba sobre la selección de sus toros!.

En República Dominicana con ayuda de un analizador electrónico de la Nestlé
encontramos en el hato del CIMPA en 1993 un promedio de sólidos totales de 13.22%
y cuatro vacas que sobrepasaban 14%.

En el hato de México localizado a 60 km del pavimento y sin electricidad (y sin
dinero) nuestros sueños de llevar registros acumulativos del contenido de sólidos
totales en las vacas individuales, nunca se volvieron realidad. Pero en observaciones
empíricas seguimos acumulando detalles de gran interés. En México existe una
industria de fabricar un postre de leche cuajada, denominada chongos. Cuando lo
hicimos de leche de criollo el rendimiento del producto era mayor que cuando lo
hicimos con otras leches de mezcolanza de razas. Por el contrario, la leche del
Criollo Lechero era buscada por la industria del yoghurt y estaba dispuesta a pagarla
mejor que las de otros ganados.

Todo esto sin tener poder de selección por carecer de medidas exactas de los
componentes de la leche en vacas individuales. Hicimos los “chongos” con leche
de vacas individuales y notamos que había diferencias hasta de 20% entre la mejor
y la peor vaca en esas pruebas.

Aparece en escena la selección mediante el polimorfismo de las
proteínas de la leche.

En nuestro hato de México, que intentaba ser centro educativo, manteníamos
una biblioteca especializada en forrajes y ganadería tropical. Ahí leíamos con
asombro una competente revisión de literatura sobre el tema de proteínas de la
leche (Woodward, 1982). Repito que lo leí con asombro porque era un tema tan
pertinente a la valoración del Criollo Lechero al que había dedicado toda mi vida,
y yo era ignorante de un mundo total de conocimientos sobre la calidad de la
leche que avanzaba a pasos de gigante, y nuestro esfuerzo ocupado en múltiples
problemas del campo había vivido ajeno a esos conocimientos que nos deberían
de interesar y motivar profundamente. Al regresar después de la debacle de
Turrialba y tomar de nuevo las riendas del Hato Criollo Lechero en México me
dedico al tema recordando algunas de las cosas de la revision de Woodward, tales
como: “ De las tres caseínas de la leche de mamíferos, la Kappa caseína es la única
que contiene ácidos siálico, y es la protectora (sic) del coágulo de la leche; al
centrifugar el precipitado la Kappa caseína está ausente del primer
exhudado”...”Los genes que determinan las principales diferencias entre caseínas
deben ser alelomorfos y todos en el mismo cromosoma (el número seis), se
transmiten como factores mendelianos simples, pero sin aparentes dominancias
de la variante B sobre la variante A. Las cualidades de la leche con la variante B
son deseables porque determinan mayor rendimiento en el queso al actuar sobre
la rapidez de la acción de la rennina, etc ..... etc. .... etc. “.

Establezco contacto con uno de los autores mas activos de este campo que me
empezó a fascinar en mi vejez, el Dr. Medrano de origen guatemalteco, en Davis,
California, y me envía una copia de unas investigaciones hechas en Holanda
(Bovenhuis, 1992).

Descubro con gusto que Buvenhuis, había realizado una tesis doctoral sobre
el tema y en la introducción agradece la ayuda y las consultas que hizo a Brian W.
Kennedy, mi más cercano mentor en análisis genéticos de nuestros hatos Criollos
Lecheros. En ese trabajo se afirma que la variante B de la Kappa caseína tiene
influencia directa sobre el porcentaje de proteína de la leche producida, y no
ligado a los porcentajes de grasa que se heredan por variantes de un polimorfismo
de otros genes. También se entrevé en el análisis simultáneo de otras de las caseínas
que la Kappa caseína actúa con interacción de genes que rigen sobre las otras
caseínas.

Corro a hacer quesos de leche individual de nuestras vacas con escurrido de
1 hora y descubrimos inmediatamente que unas vacas son muy superiores a las
otras. En el primer intento con doce vacas aparece un rendimiento, en cuajo
escurrido de 21% aunque con tiempos de coagulación igual, en la peor vaca. En la
Universidad Nacional Autónoma de México establecemos contacto con el Dr.
Dagelis Alonso que está activo en la determinación de marcadores en el DNA de
animales domésticos a partir de muestras de sangre y nos dice que nuestra mejor
vaca posee la variante B de la K-Cn en doble dosis, es decir que heredó el mismo gen
KCnB de su padre y su madre y la peor vaca tiene la fórmula A.A. Definitivamente
la calidad de la leche de las vacas Criollas lecheras está sujeta a una dirección de
aplicabilidad de la genética sumamente competente en conservar, multiplicar y
seleccionar en favor de calidad de la leche, sin esperar ni la lactancia completa ni
que se prueben las hijas de un toro por los métodos tradicionales.

A la fecha hemos congelado semen de cuatro toros AB y descubierto en un
hato cooperador (Agustín Acosta) un toro BB y ese semen se distribuye en México.

El punto culminante de esta historia es encontrar en 1996 catálogos de toros
suizos (de Suiza), dicen que todos sus toros son sometidos a la determinación de
Kappa caseína y son BB, AB o AA en K Cn. Esto revoluciona nuestras ideas sobre
cruzamientos. El temor de perder cualidades en animales mestizos con otras razas
se desvanece si sabemos comprar semen. Este es oficio de genetistas y difícil que
lo dominen los ganaderos, pero intentamos explicárselos. De esta manera adquiere
bases muchos mas sólidas la idea de mantener siempre un hato criollo seleccionado
para calidad de leche y recurrir a un sistema de hibridación perpetua; así obtener
beneficios perdurables mas allá del F1 si cuando volvemos a toro bien seleccionado
pero no adaptado al trópico, sabemos escoger el semen por su productividad
lechera y además lo escogemos como portador de la doble dósis de la variante B
de la Kappa caseína. Con el Criollo y conservando vigor híbrido a perpetuidad, la
adaptabilidad al trópico y la longevidad se pueden explotar a largo plazo siempre
que en la recurrencia al semen europeo se cambie a otra raza diferente a las del
cruzamiento original.


Literatura citada
Abreu, O., S. Labbe y N. L. Perozo, 1977. El ganado Criollo venezolano puro y mestizado
en la producción de leche y carne. FONAIAP. Maracaibo, Venezuela. Boletín Técnico
No. 1.

Bovenhuis, H. 1992. The Relevance of milk protein Polymorphisms for dairy catle breeding,
Wageningen, Países Bajos. 139 pp.

De Alba, J. 1985. El Criollo lechero en Turrialba, Boletín Técnico No 15, CATIE.

De Alba, J. y B. W. Kennnedy, 1994. Genetic parameters of pubrebred and crossbred milking
Criollos in tropical México. Anim. Prod. 58:159 65.

Pinzón Martínez, E. 1984. Historia de la ganadería bovina colombiana. Banco Ganadero ,
vol. 4 No. 1. Bogotá, Colombia.

Woodward, J. D. R. 1982, The chemistry of mammalian caseins: A review. Dairy Science
Abstracts 38:137 - 150.

GANADO CRIOLLO DOMINICANO.

Un poco de Historia.

El Ganado Criollo Dominicano tiene una larga historia, los primeros ejemplares llegaron a la isla La Española en el segundo viaje de Cristóbal Colon al nuevo mundo, en el año 1493, o sea, hace ya más de 520 años.

Desde nuestra isla (hoy República Dominicana y Haití), se expandió el ganado traído por los conquistadores hacia las demás islas del caribe (Jamaica, Puerto Rico y Cuba) y a territorio continental, entrando por el puerto de Santa Marta (Colombia). O sea, desde lo que es hoy República Dominicana y Haití, fue que se distribuyó el ganado (bovino, equino y porcino) que dio origen a la ganadería en toda américa.

Fueron introducidas varias razas de ganado bovino europeo, y por adaptación y posteriores cruces, se formaron diferentes grupos raciales con características distintas, de acuerdo a su capacidad de adaptación a los variados pisos térmicos existentes en américa. Por eso en américa existe más de una decena de razas criollas, unas adaptadas al clima cálido, otras a clima intermedio y otras al clima templado.


Nuestro ganado Criollo Dominicano.

En su larga historia, el ganado criollo dominicano ha pasado por diferentes etapas. Desde su introducción en el año 1493, fue la raza predominante hasta la primera mitad del siglo XX, luego con la introducción de las razas cebuinas se comenzaron a realizar cruzamiento entre ellas (criollo + cebú), dando origen a animales de gran desarrollo y adaptación.

La belleza y funcionalidad de estos animales confundieron a los criadores, entendían que  la fortaleza de estos animales (hijos de criollo y cebú) se debía exclusivamente al aporte las razas de origen cebú, cuando en realidad se debía al vigor híbrido que se genera por el cruzamiento de dos razas genéricamente diferentes.

En lo adelante se siguieron los cruzamientos con animales cebuinos hasta prácticamente hacer desaparecer la raza criolla dominicana. Ya los ganaderos no se veían tan animados como al principio, debido a que el vigor híbrido fue desapareciendo paulatinamente.

Posteriormente se introdujeron al país otras razas europeas de vocación lechera, que son más productivas, pero muy poco adaptadas al clima cálido y húmedo, que caracteriza la mayor parte de nuestra isla, por tal razón estas vacas nunca produjeron los volúmenes de leche que producían en sus países de origen. Esto trajo como consecuencia la quiebra de muchos productores de leche en todo el país.

En la segunda mitad del siglo XX, ya los animales mestizos en la República Dominicana eran producto del cruzamiento entre ganado cebú con razas lecheras europeas (Holstein, Jersey, Pardo Suizo, etc), dejando en el olvido colectivo al ganado criollo, después de su total predominio por más de 400 años.


Rescate del ganado criollo dominicano.

Al inicio de la segunda mitad del siglo XX se inicia un movimiento en toda américa tropical para el rescate del ganado criollo, donde Colombia toma la mejor partida. También en Nicaragua había un criador de ganado lechero criollo, llamado Joaquín Reina, que jugó un papel estelar en la reorganización del ganado criollo lechero latinoamericano, por la excelente calidad de sus vacas.

Con el auspicio de la FAO y la ayuda directa del genetista mexicano Jorge de Alba, en el CIMPA  (Santiago de los Caballeros), se inicia en la República Dominicana la recolección de ganado criollo en el año 1976, basado en características fenotípicas. Participo en esta selección, junto al Dr. De Alba, el amigo Emilio Olivo Ponce De León, quien posteriormente fue designado Director General de Ganadería.

Al ganado recolectado se le realizo pruebas genéticas para verificar el grado de pureza, descalificando aquellos que no reunían los méritos necesarios para considerarse criollo.

Nuestro ganado criollo es de vocación lechera, al igual que el centroamericano, el de Venezuela, México y Colombia, lo que ha permitido intercambiar material genético entre estos países, siempre y cuando estén libre de enfermedades contagiosas como la fiebre aftosa. Recientemente se llevó semen de nuestro ganado lechero dominicano hacia México.

Actualmente en el CIMPA hay una población de ganado criollo de aproximadamente 110 cabezas, y otra cantidad no determinada en el IDIAF. Este ganado está siendo sometido a selección para encontrar los individuos con mejores características lecheras, en cuanto a volumen, contenido de grasa y sólidos, hábitos de ordeno de la vaca, capacidad reproductiva, etc.


Importancia de preservar y fomentar el ganado criollo lechero dominicano.

Es un ganado genéticamente Bos Taurus, pero ninguna otra raza bovina esta tan bien adaptada a nuestro clima como el ganado criollo, de ahí su importancia para ser usada en programas de cruzamiento con otras razas más productivas, sobre todo, con razas lecheras europeas.

Mediante selección, se han encontrado ejemplares de vacas criollas que producen leche con contenido de sólidos que superan a las razas lecheras europeas, por lo que es una herramienta de mucha utilidad para obtener vacas mestizas de alta calidad adaptadas a nuestro clima, mediante cruzamiento. Incluso, este ganado criollo lechero dominicano puede dar origen a una nueva raza, mediante la hibridación con alguna raza europea, que pudiera ser con Holstein, Jersey, Pardo Suizo, Ayrshare, etc.

El marketing nos está llevando a creer todo lo que se dice en cuanto a las razas lecheras que más nos convienen, y muchos ganaderos se están dejando llevar de la moda. Vemos como se subastan ejemplares de razas lecheras de moda (que no quiero mencionar) por miles de dólares americanos como si se le hubiera perdido el respeto al dinero, solo por el efecto de la publicidad y el desconocimiento de los ganaderos. Pero la verdad es que mucho de lo que se dice sobre esas vacas prodigiosas es solo un sueño, o una fantasía, alimentada por la publicidad engañosa, o por la ignorancia de muchos ganaderos.

La verdadera vaca lechera que necesitamos debe ser una solución dominicana, formada 100% con genes europeos, entre razas adaptadas y razas lecheras europeas. Ejemplo: 1) Criollo lechero + Jersey.  2) Senepol + Jersey.  3) Romana rojo + Holstein.  4) Senepol + Holstein.  5) Criollo + Ayrshire.  6) Romana Rojo + Pardo Suizo, etc.

Es importante que genéticamente nuestra vaca lechera sea 100% europea, esto garantiza periodos de lactancia más largos y uniformes, lo que es muy difícil de lograr con el mestizaje de alguna raza cebuina, como Gyr, Brahman, Guzera, etc.

Menciono la raza Romana Rojo (que genéticamente es parcialmente cebuino) como posible alternativa para cruzamiento con ganado lechero especializado, por su alta resistencia a nuestro medio ambiente, a alimentarse con cualquier cosa, su alta fertilidad y su influencia del ganado criollo dominicano. Además en nuestro país hay buena experiencia con el mestizaje de esta raza con ganado lechero europeo.

Los ganaderos debemos apoyar los esfuerzos que están haciendo el CIMPA y el IDIAF para el rescate, fomento e investigación de todas las posibilidades que tiene nuestro ganado criollo dominicano, que constituye la esperanza de que los dominicanos tengamos una verdadera vaca lechera que responda a nuestras necesidades productivas y reproductivas, que sea capaz de alimentarse con los recursos forrajeros que tenemos y podemos sustentar a lo largo del tiempo.

A continuación, fotos tomadas al ganado criollo lechero dominicano del CIMPA, en visita realizada en julio 2014.


Por:
Miguel Ceballos Pouerie.

Ganadero.


FOTOS GANADO LECHERO CRIOLLO DEL CIMPA (SANTIAGO, REP. DOMINICANA)

















viernes, 11 de julio de 2014

LINEAMIENTOS PARA ESTABLECIMIENTO DE SISTEMAS SILVOPASTORILES



                                                                                          
Metodología Utilizada

Para intercambiar opiniones sobre la implementación de sistemas silvopastoriles de tres estratos, árboles maderables, arbustos forrajeros y componente herbáceo, en el área de influencia de la Barrick Gold se han llevado a cabo reuniones con técnicos de ENDA DOMINICANA en primer lugar y posteriormente con productores, para motivarlos y discutir las opciones posibles.


Componente Forestal

El componente forestal de estos modelos es decidido mediante el diálogo entre técnicos de ENDA y los productores candidatos a recibir apoyo para esta tecnología.
Algunos productores prefieren sembrar estas especies maderables exclusivamente en  linderos. A estos se le recomienda sembrarlas a 0.50 a 1.00 m de distancia de la alambrada.
Las especies arbóreas más demandadas son teca (Tectonia grandis), caoba hondureña (Swietenia macrophyla) y Acacia mangium
Como parte del componente arbóreo se incluye samán (Samanea saman) producido en fundas grandes, para sembrarlo con alturas de más de 1 m como sombra en potreros, además de las plantas normales en fundas pequeñas comunes en los viveros.
Con el trasplante de matas grandes se afecta menos la rotación del ganado que mantiene el productor en el potrero.
El samán es preferido como árbol de sombra por la mayoría de los ganaderos dominicanos. Tiene la ventaja, que además de sombra y madera de alta calidad, produce follaje de buen valor nutritivo y sobre todo vainas de alto valor proteico y energético cuya producción coincide con la época seca.
La carencia de sombra en potreros puede disminuir la producción de leche hasta en un 35% en vacas de alta producción, además afecta la eficiencia reproductiva de manera significativa.
Las especies maderables valiosas existentes en fincas de productores deben protegerse, de igual manera  las que produzcan forraje de buena calidad como guácima (Guazuma ulmifolia), las tres especies de Arthocarphus  comunes en el país (buen pan, pan de fruta y jaca), etc.  La guácima, según evidencias recientes, contiene sustancias que ayudan a controlar parásitos gastrointestinales.


Componente Arbustivo

Las especies que se utilizan en estos trabajos son titonia (Tithonia diversifolia), morera (Morus alba), moringa (Moringa oleifera) y chaya (Cnidoscolus aconitifolius), de las cuales hay material de siembra disponible en el país.
Eventualmente se podrá incorporar cratilia (Cratylia argentea), a partir de semillas que podrían conseguirse a través del IDIAF.
Estas especies se multiplican en fundas plásticas y eventualmente pueden multiplicarse en bandejas para facilitar plantulitas a raíz desnuda a los productores.
Debe tomarse en cuenta que para alimentar una vaca con forraje suplementario de estas arbustivas durante una año se necesitan 500 plantas, lo que implica que 20  a 25% del área del potrero se tendría que sembrar del componente arbustivo.
El marco de plantación recomendable cuando se utilizan para corte es de 0.8 - 1.0 m x 0.25 – 0.50 m, si es para pastoreo 2.0 x 0.5 – 1.0 m. Como postes vivos se  recomiendan moringa, almácigo (Bursera simaruba) y piñón cubano (Gliricidia sepium), este ultimo para siembra en enero – febrero.


Componente Herbáceo

Una de las especies que más se usa en la zona y en el país es san ramón (Brachiaria decumbens CV Basilisk). Dado que esta especie contiene saponinas que pueden producir fotosensibilización en el ganado (en el país ha sido más frecuente en ovicaprinos), se han recomendado mas las sinaís mejoradas (Brachiaria brizantha CV Piata, Xaraes, MG-5, etc.), que contienen menos saponinas, además son de mayor rendimiento y calidad que san ramón y sinaí común (Brachiaria brizantha CV Marandu).
Hay un pasto nuevo recién liberado por EMBRAPA en Brasil, que pronto estará en el mercado nacional de semillas, que es más resistente a sequia que las demás especies utilizadas en el país: Brachiaria brizantha  BRS Paiaguás. Esta sinaí mejorada será recomendada en cuanto haya semillas disponibles, aunque se esperaría que las semillas cuesten un 30% más que las demás sinaís mejoradas.
Como componente herbáceo y cobertura se ha estado utilizando maní perenne (Arachis pintoi), tanto dentro de potreros como entre las arbustivas.  En estas últimas con el objetivo de mejorar la fertilidad del suelo, controlar malezas y aumentar la oferta forrajera en cantidad y calidad. El maní es leguminosa, titonia, moringa, morera y chaya son de familias que no fijan N del aire.
Para aumentar la oferta forrajera en calidad y cantidad, se pueden sembrar entre las arbustivas leguminosas anuales de alto rendimiento como frijol terciopelo (Mucuna pruriens), caupí (Vigna unguiculata), canavalia (Canavalia ensiforme).
Desde el inicio del establecimiento las arbustivas se podrían consociar con leguminosas perennes como kudzú (Pueraria phaseoloides), clitoria (Clitoria ternatea), cuando haya semillas disponibles en el mercado nacional.
Recientemente se ha incorporado al sistema la siembra entre las arbustivas de la leguminosa herbácea estilosantes campo grande (mezcla comercial de Stylosanthes capitata  y Stylosanthes macrocephala) de la que hay un poco de semillas disponibles en el mercado nacional



Previsión Para Época Seca

Para disponer de forraje en abundancia en época seca, sobre todo en las fincas productoras de leche, se ha promovido la siembra de caña de azúcar.
La caña con adición de nitrógeno no proteico al 1% (urea y sulfato de amonio en proporción 9:1) más los arbustos forrajeros es una de las opciones de bajo costo disponible para pequeños y medianos productores.
Esta tecnología es más económica y práctica que la conservación de forraje en forma de ensilaje, heno o henilaje tradicionalmente recomendada por técnicos y productores.
Los ganaderos que deseen sembrar hierba de corte podrán sembrar king grass o eventualmente el clon cubano OM-22 (hibrido de Pennisetum purpureum) que fue introducido por el CEA recientemente desde México.
Este clon cubano es la hierba de corte de mayor rendimiento en clima tropical, superior a los anteriores clones cubanos CT-115 y CT-169, todas aptas para pastoreo. OM-22, también llamada Cuba 22 es además superior a maralfalfa, camerún (merker morada) y demás híbridos de este género.
Para aumentar la oferta forrajera en calidad y cantidad, al final de la época de lluvias, octubre – noviembre, se ha recomendado la siembra entre las arbustivas de leguminosas anuales de alto rendimiento frijol terciopelo (Mucuna pruriens), caupí (Vigna unguiculata) y canavalia (Canavalia ensiforme).
Estas leguminosas anuales son también una opción recomendable para los ensilajes de maíz y sorgo a fin de aumentar su rendimiento y calidad proteica, que es su limitante principal.
La mucuna es utilizada por los ganaderos de Nicaragua y de otros países de Centroamérica para reducir el uso de alimentos concentrados.
La canavalia y el caupí han sido consociados con maíz y sorgo para ensilaje en una finca de La Gorra, en la línea noroeste.


Lidio Martinez Cairo
18 de Junio del 2014